Naturaleza en estado puro

Perderse en la naturaleza



El Valle de Benasque es un valle de ensueño en un enclave pirenaico marcado por su morfología de alta montaña que invita a fundirse con la naturaleza.

Perderse por sus senderos, ascender sus cumbres, dejarse llevar por sus aguas cristalinas, experimentar el placer de volar oteando paisajes inolvidables o deslizarse por el manto nival de sus interminables laderas son algunas de las recomendaciones para gozar plenamente de este valle.

Las luces, los colores y los aromas embellecen este entorno durante todas las estaciones del año pudiendo disfrutar de una naturaleza en estado puro.

El valle alberga formas de modelado glaciar y un número elevado de especies endémicas de enorme interés biológico en el Parque Natural Posets-Maladeta, un espacio protegido de gran interés.

Parque Natural Posets-Maladeta

Este espacio, que representa los mejores ecosistemas de alta montaña de la Península Ibérica formado por 33.440 hectáreas perteneciente a los municipios de Benasque, Sahún y Montanuy, es una reserva natural única en Europa. Se concentran más de 45 picos que superan los tres mil metros, entre los que se encuentra el más alto de los Pirineos, el Pico Aneto, además de 13 glaciares - declarados Monumentos Naturales -, impresionantes circos o bellos lagos de alta montaña como los ibones. 

En las cotas altas encontraremos pinos negros y enebros y, a medida que vamos descendiendo, hayas, abetos, abedules, avellanos y bojes que cobijan a perdices nivales, tritones pirenaicos, marmotas, víboras, sarrios, buitres leonados, quebrantahuesos y  águilas reales. En los Valles merodean ardillas, topos, corzos y una gran variedad de aves. 
Dentro de este gran espacio, siempre siguiendo las norma de conservación preceptivas, se pueden hacer actividades al aire libre como senderismo, alpinismo, ski nórdico, raquetas de nieve, esquí de montaña, barranquismo, escalada, actividades ecuestres o cicloturismo.


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