Esquiar en primavera

Esquiar en primavera

Una de las principales características de la estación de esquí de Cerler es que, incluso avanzada la primavera, es posible encontrar nieve de calidad polvo, lo que consituye uno de los mayores atractivos del centro invernal.

Esto sucede gracias al dominio esquiable que proporciona el pico Gallinero, de 2720 metros de altura. Su altitud, orientación y desnivel posibilita que la nieve que cubre sus laderas sea de calidad polvo prácticamente el cien por cien de los días de la temporada de esquí.

Llegada la primavera la variedad de tipos de nieve que podemos encontrar aumenta, dadas las diferencias de temperatura entre el día y la noche, el incremento de la temperatura diurna, o por la variabilidad meteorológica típica de la estación.


Traduzcamos esto al escenario que ofrece la estación de esquí de Aramon Cerler: un día cualquiera de abril, esquiaremos sobre nieve húmeda, o primavera (nieve con mucha agua en el interior) en cotas cercanas a los 1.500 metros de altitud. A unos 2.000 metros podremos encontrar nieve dura-primavera: nieve blanda de buena calidad y fácilmente esquiable que, según transcurra el día, irá haciéndose más exigente y lenta.

Y, en cotas más altas, como las que brinda en abundancia este centro invernal, encontraremos con toda seguridad, nieve polvo. Esa nieve seca, fría y suelta que no contiene agua en estado líquido y que resulta tan apreciada por los esquiadores. Ese es el tipo de nieve en la que esquiaremos a partir de los 2.300 metros de altura... aunque sea primavera. Esta peculiaridad convierte a Cerler en una estación atípica y especial; una estación que ofrece condiciones muy parecidas a las que se pueden dar en los Alpes.

Y todo, gracias al pico Gallinero, una montaña que se ha convertido en seña de identidad. No es para menos: desde la instalación del telesilla en 1.992 se han trazado ya en las laderas de su vertiente norte un gran número de pistas que dan acceso a recorridos azules, rojos y negros.

Todos los esquiadores, sea cual sea su nivel, tienen cabida en este emblemático pico.

Todos podrán disfrutar de la excelente calidad de su nieve y de la gran variedad de pistas que parten de un único remonte. Desde el nivel medio de la pista Perdiz Blanca hasta la exigente Canal Amplla, la pista negra por excelencia en Cerler.


Además ha hecho posible que la estación cuente con el descenso más largo de España: nueve kilómetros, la ya famosa "km", que arranca en la parte superior del Gallinero a 2.630 metros y termina en el Molino a 1.500 metros.

Variedad y calidad. En definitiva, Cerler es la opción para esquiar cuando la primavera ya ha entrado de lleno en los calendarios. porque cuando eso sucede, es muy probable que los temporales de Sur, más habituales en esta estación del año, hayan dejado un panorama blanco espectacular comparable - o quizá mejor- al del puro invierno. Unido a la altitud en la que se enclava el dominio esquiable, tendremos unas condiciones únicas que ofrecer.

Sol, calor y nieve polvo ¿Se puede pedir más?